Frutos rojos (arándanos, frambuesas, grosellas)
- Los antioxidantes protegen las neuronas.
- Mejoran la memoria y la atención, especialmente en niños y adolescentes.
Aguacate
- Las grasas saludables favorecen el sistema nervioso.
- Mejoran la circulación sanguínea, lo que ayuda al cerebro a funcionar de forma más eficiente.
Huevos
- Fuente de colina, importante para la memoria y el aprendizaje.
- Las proteínas mantienen el cerebro con energía durante más tiempo.
Pescados grasos (salmón, caballa, sardinas)
- Los ácidos grasos omega-3 fortalecen las neuronas y mejoran la concentración.
Frutos secos y semillas
- Omega-3 y magnesio para la función cerebral.
- Ayudan a mantener la atención durante todo el día.
Chocolate negro (70% o más)
- Los flavonoides mejoran la circulación sanguínea cerebral.
- Aportan energía y mejoran el estado de ánimo.

